jueves, 28 de enero de 2010

La vie en rose

No me cansaría de escribirte nunca, creo que eso es algo que ya sabes, lo preocupante es que apenas te conozco tanto como desearía como para poder afirmar algo así. Y a veces puede que me asuste de mí misma, pero siento, sufro, quiero y deseo. Y supongo que te a ti te he sentido, sufrido (de alguna manera), querido (de otra manera distinta) y deseado (de todas las maneras).

Y si fuéramos al mismo compás durante al menos cinco minutos, sé que la canción de fondo sería ésta. En realidad es, (para mí) como si llevara tu nombre, o como si al escucharla, tú estuvieras sonriendo tímidamente y te sonrojaras sólo porque yo también te miro mientras tarareo na na na na na na na...

La vie en rose. Dijo ella. Y ojalá fuera todo lo rosa que quiséramos en algunos momentos.

Pero siempre quedará tiempo para imaginarla.

Bonne nuit.

Después de más de un año

Apareces, me dices que ya no solo te gusto como persona sino también físicamente. Sonrío ante la pantalla del ordenador como si tuviera trece años recién cumplidos y fuera la primera vez que me dicen algo así. Después recibo este mensaje. cuando ya me veo (de nuevo) con la inspiración y la ilusión suficiente para para volver a querer y necesitar saber e ti, desapareces, y dejas de dar señales de vida ante mis palabras. Y entonces dejo de comprenderte y llego a la conclusión de que lo mejor es dejarte con las ganas de saber cómo estoy, para que así, y de vez en cuando, necesites tú, en ese caso, escucharme, y estar.
Para quedarte, al menos un rato.

No sé qué más puedo decirte.

miércoles, 27 de enero de 2010

Se acabó, dice.

Lady Vanilla no sabe si es por voluntad pura, o por amor propio, pero lo que si sabe, es que de momento y por unos dias (y quien dice dias, dice semanas, o al menos eso desea ella), da portazo a los días tristes, a los días nostálgicos, a los días endebles, frágiles, y (extremadamente/enfermamente) sensibles.

Para despedirse de esa tristeza, hace uso de una de las canciones (para ella) más tristes.

Y se acabó, ha dicho. Y a ver cuánto dura.

domingo, 24 de enero de 2010


Se nos puso bonita la vida, mientras teníamos los ojos cerrados.

viernes, 22 de enero de 2010

Sumergir

Odio ese cumulo de dias en los que te sientes muy sola, quizá demasiado, y sobre todo por la estúpida razon de que te ves rodeada de mucha gente, pero no está quien de verdad quieres que esté. No encuentras voces que te hagan sentir acompañada y mucho menos abrazos que te puedan hacer sentir algo más arropada que en días normales. Porque esos días tristes y solitarios no son normales. No pueden serlo.
Y entonces desconfias del mundo, y te sientes 0, y sientes 0 en todo. Te aburres de esos días y crees que nunca van a terminar, tambien te planteas sobrevivir sin la ayuda de nadie, que es al fin y al cabo, como has estado sobreviviendo todos esos días en los que no le dijiste a tu madre que te sentiras realmente mal, ni le pudiste comentar a tu amigo que lo que en realidad te pasaba es que te sentias como una mierda, y que piensas que la vida es un circo, y que todos esos personajes que tenian un buen guion y una sonrisa perfecta, ahora solo son trileros, y malos, encima.
Y lleva razón, no puedo fiarme de nadie, ni de nada, porque a la que me doy la vuelta, la realidad es otra. Y mas que jodida, ya estoy aliviada. Porque todo eso me ha permitido sentirme libre, y saber que ya no hay nadie en el punto 0 de mi corazón.
Más libre, y algo menos sola.

miércoles, 20 de enero de 2010

No entregarlo todo, o presumir de ser fuerte a un toque de corazón

Es verdad eso que dicen de que una vez lo has mostrado todo, no pueden quererte como quieras que te quieren, ni mirarte como quieres que te miren. Pero yo pensaba que contigo iba a ser diferente. Pero no. Entregarlo todo en el primer asalto, es un error de los grandes. Tú estás en un sitio diferente al mío. Tú quieres carne, y eso no es algo malo, pero al final, es lo que me cansé de decirte: yo no puedo reducirme a eso, no sólo a la carne, no sólo a un deseo efímero, estúpido. No. No me da la gana.
Y espero no volver a cometer ese tipo de error, ni contigo ni con nadie. A veces ir de dura es un paso seguro, aunque después no te definan con esa palabra concretamente. Pero es la única manera de echar a andar con un chaleco antibalas en los ventrículos de mi corazón.

lunes, 18 de enero de 2010

Eso es lo que importa

Llevo la cuenta de las veces que me has dicho que te has enamorado. Y el total me sale 3. Yo fui la segunda, y no sé qué conclusión extraer de todo esto. Lo que sí sé, es que por encima de todo, pese a todo... habré sido yo quien más te haya querido, quien haya llegado a amarte con todas las letras, con todos los latidos y con todas las sonrisas capaces de nacer en un solo y mismo día.

Pero no voy a tratar de convencerte de algo así, porque prefiero no gastar el tiempo en algo que ya pasó, en algo que te parece más que lejano, en algo que ni siquiera a ti te importará. Como bien dices, fue bonito, pero son recuerdos. Y asi he aprendido a verlo yo. Asi estoy volviendome fuerte. Asi comienzo a asumir las vivencias.

Asi me siento mejor, mucho mejor. Y eso ES LO QUE IMPORTA.