martes 2 de febrero de 2010

¿Saldremos vivos?

Puede que si las cosas en estos últimos tiempos hubieran sucedido de manera distinta, esta canción seguiría repitiéndose en mi cabeza como NUESTRA canción, y no como una canción más, no como una canción más de Maná acompañado del gran Guerra. No sé...me hubiera gustado mucho poder escribirte esto en algún papel que guardarías el resto de tu vida, y me hubiera gustado cantarte la canción en alguna cafetería de paredes naranjas, me hubiera gustado que sonrieras al escucharla y que me dijeras: "Para mí esta canción también define nuestras vidas". Pero resulta que ya todo esto no me parece buena idea. No me parece buena idea porque no me pareces bueno. A parte de la magia, has perdido muchas cosas que antes, en ti, parecían innatas, incambiables, eternas. Pero me he dado cuenta que de nada sirve idealizar a las personas ni atribuirles cosas benévolas hasta el último tiempo, porque en el último tiempo me has decepcionado. Aún así, no te alarmes, tenías y sigues teniendo todo el derecho a ser quien quieres ser, el nuevo hombre en el que quieres convertirte. Todo tu pleno derecho, sí, todo tu pleno derecho pero también toda mi decepción, mi desilusión.
Es algo con lo que tenía que haber contado, lo tenía que haber previsto y ni siquiera supe verlo. Pensé que no eras como yo creía haberte visto durante casi un año y me equivoqué. Los ojos nos ciegan y el corazón nos delata. Y ahora mi corazón me delata que si las cosas no cambian ligeramente, voy a perderte el cariño que me queda. Que lo que a mí me importa es alguien que trate de sonreirme aunque esté cansado, que sea sincero de por vida, que me lo demuestre, que me haga sentir bien, pero has perdido esa capacidad, al menos conmigo. Y no puedo confiar en ti, no porque veo que conmigo escapan las palabras que tú ya has decidido previamente, que piensas demasiado todo, y como oí hace poco, cuando piensas las cosas demasiado, es mala señal. De todas formas, esto no te va a preocupar, pero por si acaso, piensa que el mayor secreto de todos es el que nunca queremos oír: Nos pasamos toda la vida atando lazos que sabemos de sobra que acabarán rompiéndose. Y a veces, la culpa no es de uno o de otro, sino del tiempo, de los cambios en la vida, de las personas que se cruzan con nosotros y hacen/consiguen/provocan que seamos otros.
Sin embargo, nunca te encontré tan diferente, tan manipulado en cierta manera... Y es que cuando tu cabeza te transmite que esa persona que aprendió contigo tantas cosas saldrá a defenderte, o a tenerte en cuenta... y no ocurre, te das cuenta que las cosas que sueñas no se corresponden con la realidad, que la amistad que tanto cultivaste, ha perdido ya más de la mitad de su valor...
Y, bueno, intentaré sonreirte porque hace sol, porque mi madre me dice casi todos los días lo mucho que me quiere o porque pusieron mi canción favorita en la radio. Y entonces, invertiremos el tiempo en saber si de esta ÚLTIMA OPORTUNIDAD a nuestra AMISTAD, saldremos VIVOS.



jueves 28 de enero de 2010

La vie en rose

No me cansaría de escribirte nunca, creo que eso es algo que ya sabes, lo preocupante es que apenas te conozco tanto como desearía como para poder afirmar algo así. Y a veces puede que me asuste de mí misma, pero siento, sufro, quiero y deseo. Y supongo que te a ti te he sentido, sufrido (de alguna manera), querido (de otra manera distinta) y deseado (de todas las maneras).

Y si fuéramos al mismo compás durante al menos cinco minutos, sé que la canción de fondo sería ésta. En realidad es, (para mí) como si llevara tu nombre, o como si al escucharla, tú estuvieras sonriendo tímidamente y te sonrojaras sólo porque yo también te miro mientras tarareo na na na na na na na...

La vie en rose. Dijo ella. Y ojalá fuera todo lo rosa que quiséramos en algunos momentos.

Pero siempre quedará tiempo para imaginarla.

Bonne nuit.

Después de más de un año

Apareces, me dices que ya no solo te gusto como persona sino también físicamente. Sonrío ante la pantalla del ordenador como si tuviera trece años recién cumplidos y fuera la primera vez que me dicen algo así. Después recibo este mensaje. cuando ya me veo (de nuevo) con la inspiración y la ilusión suficiente para para volver a querer y necesitar saber e ti, desapareces, y dejas de dar señales de vida ante mis palabras. Y entonces dejo de comprenderte y llego a la conclusión de que lo mejor es dejarte con las ganas de saber cómo estoy, para que así, y de vez en cuando, necesites tú, en ese caso, escucharme, y estar.
Para quedarte, al menos un rato.

No sé qué más puedo decirte.

miércoles 27 de enero de 2010

Se acabó, dice.

Lady Vanilla no sabe si es por voluntad pura, o por amor propio, pero lo que si sabe, es que de momento y por unos dias (y quien dice dias, dice semanas, o al menos eso desea ella), da portazo a los días tristes, a los días nostálgicos, a los días endebles, frágiles, y (extremadamente/enfermamente) sensibles.

Para despedirse de esa tristeza, hace uso de una de las canciones (para ella) más tristes.

Y se acabó, ha dicho. Y a ver cuánto dura.

domingo 24 de enero de 2010


Se nos puso bonita la vida, mientras teníamos los ojos cerrados.

viernes 22 de enero de 2010

Sumergir

Odio ese cumulo de dias en los que te sientes muy sola, quizá demasiado, y sobre todo por la estúpida razon de que te ves rodeada de mucha gente, pero no está quien de verdad quieres que esté. No encuentras voces que te hagan sentir acompañada y mucho menos abrazos que te puedan hacer sentir algo más arropada que en días normales. Porque esos días tristes y solitarios no son normales. No pueden serlo.
Y entonces desconfias del mundo, y te sientes 0, y sientes 0 en todo. Te aburres de esos días y crees que nunca van a terminar, tambien te planteas sobrevivir sin la ayuda de nadie, que es al fin y al cabo, como has estado sobreviviendo todos esos días en los que no le dijiste a tu madre que te sentiras realmente mal, ni le pudiste comentar a tu amigo que lo que en realidad te pasaba es que te sentias como una mierda, y que piensas que la vida es un circo, y que todos esos personajes que tenian un buen guion y una sonrisa perfecta, ahora solo son trileros, y malos, encima.
Y lleva razón, no puedo fiarme de nadie, ni de nada, porque a la que me doy la vuelta, la realidad es otra. Y mas que jodida, ya estoy aliviada. Porque todo eso me ha permitido sentirme libre, y saber que ya no hay nadie en el punto 0 de mi corazón.
Más libre, y algo menos sola.

miércoles 20 de enero de 2010

No entregarlo todo, o presumir de ser fuerte a un toque de corazón

Es verdad eso que dicen de que una vez lo has mostrado todo, no pueden quererte como quieras que te quieren, ni mirarte como quieres que te miren. Pero yo pensaba que contigo iba a ser diferente. Pero no. Entregarlo todo en el primer asalto, es un error de los grandes. Tú estás en un sitio diferente al mío. Tú quieres carne, y eso no es algo malo, pero al final, es lo que me cansé de decirte: yo no puedo reducirme a eso, no sólo a la carne, no sólo a un deseo efímero, estúpido. No. No me da la gana.
Y espero no volver a cometer ese tipo de error, ni contigo ni con nadie. A veces ir de dura es un paso seguro, aunque después no te definan con esa palabra concretamente. Pero es la única manera de echar a andar con un chaleco antibalas en los ventrículos de mi corazón.