jueves, 31 de diciembre de 2009
En alguna otra vida
A base de susurros
Que te vaya bonita la vida, incluido el 2010.
miércoles, 30 de diciembre de 2009
Pause
lunes, 28 de diciembre de 2009
¿Y tú qué crees que nos faltó?
Nos faltaron fotos y besos en un fotomatón.
Nos faltaron momentos; y a pesar de todo, volvería a quererte hasta dolerme.
Memorizala
Lléname de amor cada segundo.
Decora cada esquina de mis músculos.
Con tus besos, con tu voz pausada.
Dedícame tu tiempo y tu mirada.
Leeme la frase de tu vida.
Quédate conmigo una sola hora.
Déjate querer. Déjate llevar.
Y soñemos con que volví, a pesar de hacerlo tarde.
Haz con mi cariño lo que quieras:
guárdalo,
sálvalo,
tíralo,
recíclalo,
rocíalo,
déjalo morir.
Creemos nuevos recuerdos por los que vivir.
Y seguir viviendo.
Construye una sonrisa para mí
y yo la perseguiré cada tarde.
Y por último,
memorízate mi risa para cuando no esté
recordarme como la chica más alegre de tu vida.
Falta de entendimiento
La mitad de lo que tengo
Tanto.
Tanto.
domingo, 27 de diciembre de 2009
Un corazón nuevo

Tú por precoz, yo por impuntual.
Y que el tiempo de encajar se pasó.
sábado, 26 de diciembre de 2009
Enfriamiento

Pero tú no eres el mismo, y a mí me falta cambiar.
¿Amigos?
Después, tú. Tu actitud, tus miradas, tu mano en mis muslos y en mi ingle, tus dedos dejando caer cosquillas sobre mi cuello y mi nuca. ¿Como quieres que asi mis sentimientos se esfumen para siempre? ¿Como quieres que no sienta?
Dime qué quieres que haga para poder no quererte, y lo haré. Por los dos.
Pero también sé, y comparto contigo esa idea de que tenemos "eso" que no hemos tenido jamás con nadie. Y me dices guapa pero también sé que si lo hubieras dicho un tiempo atrás, tu sonrisa hubiera sido más grande, y no me hubieras mirado únicamente con deseo, sino con deseo y gramos de amor condensados en todo el tiempo que sí pasamos juntos.
Es cuestión de esperar, pero, mientras tanto, soy capaz de morirme con tal de saber si seremos capaces de conseguirlo.
Grados de alcohol
lunes, 21 de diciembre de 2009
Navidad

Esta es una de las navidades que más rápido han llegado y ni siquiera puedo sonreír por ello. Sólo trato de pensar que en breve me dan las vacaciones y que tendré dos horas más para estar en la cama a primera hora de la mañana, que no pasaré tanto frío porque estaré todo el día al lado de mi radiador favorito.
Porque las navidades se vuelven extrañas cuando intentas hacer crecer en ti la ilusión y el cariño quiere salir por tus poros, y luego hay personas que ni siquiera son capaces de valorarlo, o incluso de recibirlo.
Porque, al fin y al cabo, y por mucho que queramos engañarnos y engañar a los demás, las navidades no son tan mágicas. Es una parte más del invierno que se ha de pasar, pero nada se vuelve mucho más bonito. Por mucha pena que de sentirlo, y pensarlo.
La chica más triste de la ciudad
domingo, 20 de diciembre de 2009
De puntillas

viernes, 18 de diciembre de 2009
Enredos

jueves, 17 de diciembre de 2009
Con derecho a no poder soltarme nunca
viernes, 11 de diciembre de 2009
La última oportunidad
miércoles, 9 de diciembre de 2009
Préterito perfecto simple
Porque sé que aunque tú estás ahí, no estás preparado para escucharme, ni para secarme las lágrimas que seguramente caerían si estuviera delante tuya y te contara lo que ha ido sucediéndome durante este último año. Porque sé que no eres el mismo chico que ocupó mi vida durante tantos años. Porque no puedo contemplarte como el chico rubio de mi vida si tú y yo ya no somos los de antes, y hasta tú ahora lo ves difícil.
He perdido cualquier arma de fuerza, cualquier sueño mantenido, cualquier deseo escondido pero latente.
He perdido las ganas de que luchemos contra lo (im)posible. Se han acabado las oportunidades, eso es lo mejor. Y puede que me lo agradezcas.
Fue bonito encontrarnos, tenernos, amarnos, en definitiva.El primer paso o la equivocación más clara
martes, 8 de diciembre de 2009
Maneras y maneras (de hacer las cosas)

miércoles, 2 de diciembre de 2009
Yo sólo quise sentir eso
Basta de creer que en su día te importé o que (me) sonreíste de verdad el 1 de noviembre (cumpleaños de tu hermano, por cierto), el 19 de diciembre o el 14 de marzo. Porque no, porque he dejado de creer en aquella alegria aparente que emanaba de tus labios.
Atrás han quedado las risas, los pequeños paseos compartidos y las canciones de fondo en tu coche negro.
Y como ultimo recuerdo tuyo, sólo tengo un mensaje: “Que aunque ahora estemos distanciados sabes que eres muy importante para mi”.
Pues bien, yo solo puedo llorar si leo ese mensaje, ¿por qué? Te preguntaras, “se lo toma todo a la tremenda” (pensaras). Pero no, lloro porque al leer eso me parece que tú mismo decidiste esa distancia, cuando no fue asi, aunque bien es cierto que pusiste mucho de tu parte (directa e indirectamente), para incitarme a querer olvidarnos, separarnos del todo, distanciarnos para siempre.
Y la verdad, con esas palabras, me hiciste pensar que te daba igual (aunque siempre ha sido asi aunque lo niegues) que estuviéramos de ese modo. Tú te cansaste de mí (o mejor dicho, de mi sensibilidad y de mi propia voluntad de querer y arreglar las cosas). Y yo me equivoqué contigo, por entero, incluyendo por supuesto tu manera de tratarme, tu manera de actuar y de responder, tu manera de sobrevivir a mi ausencia, a la falta de la amistad que creia que para ti era “esencial”.
Además, te equivocaste. Yo no sé (ni he sabido nunca) si he llegado a ser importante para ti (que ya ni especial, como solias decir). No, nunca lo he sabido no porque no me lo dijeras, sino porque nunca me lo demostraste, y eso es algo que si no se demuestra no puede sentirse. Y yo solo quise sentir eso. Nada más. Y no, no lo he sentido jamás como tal.
Sólo he sentido que te ha gustado verme a ratitos, y en “tus momentos”. Leerme en tus días tristes o raros, y encontrar comprensión en mis palabras y llamadas. Tambien supiste a la perfeccion pasar por alto todo lo demás. Pero yo no soy solo palabras, entendimiento humano y una sonrisa bonita. Yo tengo corazon, y lo uso constantemente, y lo pongo al descubierto, lo expongo a los escaparates de todas las miradas, y mira lo que has hecho tú con él.
Rociarlo a un rescoldo de mentiras o de verdades muy malas.
Y no te escribo esto para que lo leas, pues no se que hare con estas palabras cuando pasen los años sin nosotros, la verdad. Quiza lo escriba para pensar que algun dia, tal vez, recuerdes como me llamaba, como eran mis manos, y te pese algo en la conciencia.