jueves, 29 de octubre de 2009
miércoles, 28 de octubre de 2009
Por mí
lunes, 26 de octubre de 2009
La única manera
Yo, lo pienso, y se me entristecen los ojos. Y pienso que en absoluto vale la pena. Y creo que tu pensarías lo mismo si leyeras este drama, si pudieras crearlo en tu cabeza. Recreate en esa imagen, en esta situación. Con mis párpados y mis labios sellados. Con mis pestañas secas y mi pelo intacto. Imaginame con un 4% de vida y con las manos vacías de esperanza. Imagínalo y di en voz alta que la vida es demasiado corta como para haberme querido perder de este modo y ni siquiera intentar ser más consciente, más sensato contigo y conmigo al mismo tiempo.
Es de la única manera, creo yo, que volverías a mi vida. Creo que sólo volverías a buscarme, a encontrarme, a verme, a hablarme, a escucharme y a abrazarme si algo malo me sucediera. Y eso si que me da pena. Mucha más pena que cualquier otra recreación que pudiera venírseme a la cabeza en este momento.
La única manera con la que tratarías de intentar quererme de nuevo. Y me pedirías perdón, seguro. O al menos eso sí forma parte de mi propia secuenciación de hechos.
De todas formas, para qué tratar de sensibilizar tu piel, tus ojos o tu mente, si yo nunca he tenido tus llaves, y nunca me has mostrado el camino para llegar más allá. Hay personas, como yo, que dejan de tener miedo, que tratan cualquier asunto del corazón, y hay personas como tú, que se cierran en banda a la mínima señal de cariño. Pues bien, personas como tú y como yo no se deberían encontrar nunca en la encrucijada de los caminos. Porque las personas como yo sufren por personas como tú, y eso también es penoso.
Yo, a partir de ahora, trataré de quitarle la pena de no contar contigo a mi vida. Seguro que algún día deja de ser pena, y pasa a ser tranquilidad.
domingo, 25 de octubre de 2009
Ocho años, ocho años es mucho.
Tiempo sin ti
Quiero opacidad entre tu existencia y la mía. Más. Aún más. (si existe)
Y que se me cierren los diccionarios, que se me escapen las palabras (las que van hacia ti, claro) y se pierdan al intentar regresar en el camino de cada mañana.
Quiero sentirme descansada. Quiero que no me pesen los recuerdos y menos el olvido, pero hasta eso me embarga dudas. Y tampoco las quiero.
sábado, 24 de octubre de 2009
Echar, o no echar de menos
viernes, 23 de octubre de 2009
Dejarlas marchar

Podría, o más bien, debería quedarme sin ellas. Y en vistas de que no se me da bien coser, viviré con la boca abierta, para dejarlas marchar. A ellas. A tus palabras, porque yo no las quiero, porque no quiero que sean mías.
Ya no.
jueves, 22 de octubre de 2009
Discernir
lunes, 19 de octubre de 2009
Penurias
domingo, 18 de octubre de 2009
Mi punto débil

Entonces ahí es cuando me digo que no volveré a escribirte. Que ya no me hará falta que te acuerdes de mí una vez al mes. Que no sé por qué (te) escribo esto y por qué aún me visitan las dudas de si enviartelo, o de no hacértelo llegar nunca.
Harta estoy de mis puntos débiles y de dar más de lo que debiera dar. De escribir más de lo que cualquiera que me conozca un mínimo me aconsejara. Pero si no me entiendo en esos puntos débiles, cómo entenderme mientras escribo esto.
¿Te acuerdas?
Quiero encontrar inspiración en otro ser, y tú no me dejas.
18 de octubre
viernes, 16 de octubre de 2009
Palabras banales

"Joder, Laura, no sé qué es lo que hacemos mal pero sé que no me cansaría de intentar seguir siendo quien he sido para ti siempre. Pero sí quiero recuperarte, y que tú quieras recuperarme, también. No quiero que pase más tiempo sin estar seguro de si el día de mañana tú vas a ser feliz, si vas a dar con el tío adecuado o si tú escucharás mis lamentaciones, que seguramente tendré y eres quien más y mejor podría escucharme. Yo, mientras, te prometería una sana mirada hacia tus ojos, que a veces se pintan de verde, y cuando así es, te miro y te veo preciosa. Regresa a mi vida."
Papel secundario
martes, 13 de octubre de 2009
Acércate a mis manos...
lunes, 12 de octubre de 2009
Me acordé de ti
Mis domingos

domingo, 11 de octubre de 2009
Octubres
sábado, 10 de octubre de 2009
viernes, 9 de octubre de 2009
Nunca tuvimos los ojos tan juntos

Certeza y coraje
Con todo el corazón, no (me) vale, o lo que es lo mismo, no es suficiente
jueves, 8 de octubre de 2009
A partes distintas
Un día como ésos
miércoles, 7 de octubre de 2009
Desde tu ventana
martes, 6 de octubre de 2009
Gasto de energía
lunes, 5 de octubre de 2009
Un giro de 180º
Si pudiera pedirte
Las conversaciones que no nos permite el mundo
Una ración de ilusión, oiga
domingo, 4 de octubre de 2009
La no rendición y la sucesión de todos mis días (sin ti)

f. Sometimiento al dominio o a la voluntad de alguien.
sábado, 3 de octubre de 2009
Palabras que a él me recuerdan y aún así trato de olvidarlas
viernes, 2 de octubre de 2009
Guapo a rabiar

Se acabó la función y tú te lo llevaste todo.
Hacía semanas que no escuchaba esta canción, después de escucharla durante todo el verano subida a mi bicicleta morada. La parte mala de escucharla ahora, es que sin el mar delante de mis ojos, como que duele más. La segunda parte, (y mala, también), me hace sentir que tú, al escucharla, no has pensado en mí, y sin embargo, he estado la mitad del verano creyendo que toda la letra de esta canción te recordaría a mí, a la relación que hemos tenido entre ambos. La primera vez que la escuché, se me pasó una cosa por la cabeza, y es que, creo plenamente que ha sido una casualidad que tu cantante favorito o uno de tus favoritos ha escrito una nueva canción (y single, al mismo tiempo) que habla de una relación difícil, del olvido, del abandono, de la separación, del reproche, de las cosas que se pierden. Y entre tú y yo, ha sucedido todo eso. Tú me olvidas, yo lo intento. Tú te alejas y yo te "abandono". Nos separamos en diferentes puntos, me reprochas y te reprocho en distintas medidas y perdemos cosas que igual, sólo igual, no merece tanto la pena conservar. Me hubiera gustado estar dentro de tu cabeza, y haber sabido a ciencia cierta qué persona apareció en ti cuando escuchaste o leíste la canción.
Dichosa canción. Parece mentira que sea tan exacta, y que para mí, todas sus sílabas delaten esto que hemos vivido y desvivido. Cómo me hubiera gustado (y me gustaría, todavía) que la escucharas y pensaras lo mismo que él. Pero ya no puedo colgarme a la espalda eso de que "de ilusiones también se vive", porque no siempre funciona. Para mí ha comenzado a ser un tópico más, algo que nos queremos creer, pero que no nos garantiza nada. Tú fuiste una ilusión grande, podías haber sido un amigo más grande aún, y, por contra, todo se nos quedó en el camino. Y tú te encargaste de borrar todas las huellas, dejando las piedras más grandes. Más grandes que tú y que yo.
Qué voy a hacer, sin poder hablarte.
Cómo volver a creer, cómo inventarte.
Que me queda sin tenerte, que me queda,
a que esperas para olvidarme.
Pierdes la paciencia y yo la entiendo pero no sé esperarte,
cuento lo que queda y sólo pienso dónde pude fallarte.
Cómo volverte a ver, cómo olvidarte.
Si alguien llegara y me dijera que esa melodía te hace pensar de la misma manera, y que alguna vez, sólo alguna, has dudado en olvidarme, o no has podido, o has querido reencontrarte conmigo, o has gastado parte de tu tiempo en qué punto me fallaste, me haría sentir que a ti las cosas también te duelen. Pero nadie ha llegado, y ya no quiere que llegue.
Se nos hizo tarde. Se nos hizo de noche. Y las luces se fundieron.
Se acabó la función. En realidad se acabó todo. (Y hasta la admiración te la llevaste, y aún así, puede que no te quede nada mío).